El Andariego

Blog personal de Ricardo Andreé

¿Y nuestros Derechos Espirituales?

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Regreso de mi segundo viaje a Córdoba, en Argentina; intento presentar el Tratado de I Ching de mi autoría y asentar allí un trabajo permanente conformando talleres de Sabiduría y de Investigación espiritual. Esta vez, teniendo dos días libres, viajé a Buenos Aires bajo el pretexto de contactar a una importante librería con el fin de colocar nuestras ediciones…pero en realidad era esta una visita personal que tenía pendiente,  y que de verdad me entregó mucho más que un simple recordatorio de mis años pasados en esa ciudad inevitable.

Trabajaba entonces  para una agencia italiana de noticias, era el jefe de corresponsalías para América Latina. Desde Buenos Aires viajaba a Uruguay para realizar algunas entrevistas, cuando sucede un encuentro ‘casual’ que daba respuesta a mis quemantes  inquietudes internas: mi segundo encuentro vital con los hermanos Budistas. El primero fue en 1977. Ahora era finales de 1989, y mi compañero y maestro de vida era, de muchos años ya, pero especialmente en dicho tramo, el I Ching. Y fue el Oráculo quién me incentivó a dejar todo para seguir a estos monjes que me abrían sus puertas y sus misterios. Estuve 10 meses con ellos…no en este mundo. Saliendo de ese ‘Retiro’ me propuse, o el Espíritu me empujó, hallar la montaña que ya se había hecho real en mis sueños y meditaciones. Obviamente ya no tenía trabajo, y sin dinero ni algo que ofrecer se fueron también los ‘amigos’.  Hallándome en Buenos Aires soñé con una montaña en Córdoba. Pero antes de ir en búsqueda del misterio que no me dejaba tranquilo, consulté al Sabio I Ching, no una vez, sino dos veces, en sendos actos rituales en base a la Meditación del Secreto de la Flor de Oro. No llegué a Córdoba, sino que regresé a Chile, en Abril de 1991. El 14 de Diciembre del mismo año iniciaba mi encuentro de 9 semanas con la Montaña del misterio.   

El café de Corriente y Montevideo está cambiado en su forma, pero sigue siendo un lugar agradable en el cual estuve una hora regresando en mi memoria  a los años en que allí me reunía con amigos y colegas. Entonces tuve una claridad: ‘de aquí salí hacia La Montaña en Chile y no fui a Córdoba, y ahora regreso a Buenos Aires  desde Córdoba.  Veinte años han pasado. Sentí que había viajado en círculo ascendente. En Buenos Aires se inició este periplo, y hasta aquí he llegado fugaz  luego de caminar veinte años. Los hermanos budistas quedaron en mi corazón, y el I Ching dejó, hace ratos, de ser un libro y es desde siempre una realidad de Santos y Sabios vivos y permanentes cuyos templos se han abierto ante mi pequeñez y lealtad.  Un Cristo Vivo ha entrado fuerte en mi reticencia y temor, y con éste dios real tocándome en la carne, he vivido la mayor crisis de todas mis existencias: estar en el mundo pero no sentirme parte de un sistema humano perverso, hipócrita, esencialmente violento, injusto por naturaleza, egoísta por gen y origen, y sustancialmente mentiroso. Sin embargo, sigo esperanzado en la belleza del amor con cual el Hombre es capaz de hacer milagros; sigo mirando al espíritu que habita en cada Ser y no puedo dejar de confiar en ese dios viviendo en el Hombre cuan semejanza del Creador;  y desde mi hijo he descubierto la inocencia fuerte y divina que desde la infancia emanan los Hombres; y claro, cada día me admiro de la vida que pulula en esta Tierra y de cómo esa vida sí tiene modos de comunicarse con el Hombre…siempre que éste descienda de su bestia y se hunda suave  en la sensibilidad de su receptividad. Pero esta hermosura del humano se ve quebrantada por las exigencias y leyes de un sistema esclavista que ha inventado dioses inexistentes y santidades manipulables. El dinero es la Reina de este Mundo; el haber, el tener, el posesionar y explotar…son la norma que establece el derecho de los potentes y el deber de sumisión de las mayorías. 80 millones de niños sufren de hambre en el mundo y mueren antes de los quince años. Para el año 2030 el mundo productivo no tendrá capacidad de alimentar a toda la población de la Tierra. Las alertas ambientales nos advierten que los dos grados fatales que podrían hacer del globo un incendio flotando en el espacio, podrían verificarse entre el 2012 y el 2015. Nunca antes hubo tanto conflicto bélico desparramado y latente por todo el Orbe. Nunca antes hubo  tanta manifestación caótica y violenta de la naturaleza.  Y poco se habla, y nada se da a conocer, de los fenómenos cósmicos que se están sucediendo en nuestras cercanías planetarias, y que tendrán, y están teniendo, efectos desastrosos  para el planeta y sus habitantes. El Imperio de la información determina qué se debe lanzar a la masa, y qué ocultar. En tanto, los Medios se repletan de banalidad, parafernalia y estupidez,  y con ese circo mantienen a los más elementales bajo una lía distractora  que les impide alcanzar algún nivel de conciencia de la realidad.

              

El juego del Poder es un vicio irrenunciable del sistema Cainita. Y entre quién juega desde la izquierda y quién lo hace desde la derecha no hay grandes diferencias sustanciales. Lo diferente y contrario es todo aquello que renuncia a este sucio juego de falsedades y engaño, y desecha las armas y la violencia, y solamente con lo mejor de su calidad humana exige en una plaza de su ciudad que todo sea distinto, y que la democracia funcione para todos; y que los pobres no sigan pagando el despilfarro de los banqueros, y que se transparenten  las estructuras ciegas de las grandes corporaciones;  y que todo quién crea en Dios lo haga libremente sin el deber de mostrar membrecía institucionales  y sin la obligación de tragar incoherencias de sus iglesias, sin que los niños sean obligados a las aburridas clases de religión o ser segregados en las ‘madras’ para repetir cada día la oratoria sagrada de un libro sagrado; que la libertad que Dios ha concedido al Hombre sea respeta por los Hombres; que la base de toda Fe en el mundo sea La Paz en su versión real y no esa paz que sirve a los guerristas para justificar sus guerras. Que no hayan muros en el mundo, que todo muro es indigno y sea derribado; que un pueblo libre jamás podría someter a otro y arrebatar su libertad; y que las mujeres tengan igualdad…y más que eso: que tengan derechos; que los niños y niñas sean declarados ‘patrimonio de amor de la humanidad’ y todo abuso a la infancia sea severamente enjuiciado ante tribunales dignos e incensurables; que las cárceles sean  abolidas como concepto de castigo y contención y se instaure la verdadera justicia de la rehabilitación, de la capacitación y la oportunidad, atacando las causas del mal, y no encerrando sus efectos. Y que no haya pobreza, ni riqueza excesiva o especulativa, pero que todo ser humano tenga derecho al alimento, a la educación y a la familia. Que la propiedad sea personal o familiar pero jamás privativa de los derechos de otros, y menos  causa de esclavitud o sometimiento, sino razón de trabajo y repartición digna. Y que sobre los grandes temas el pueblo sea realmente consultado: nada oculto a su pueblo. Que la democracia sea real, vigente y actuante…y no una serie de pantallas virtuales de escrutinios y ejercicios que entregan a unos pocos el destino y la vida de todos.  Lo diferente es La Paz cuan proyecto transversal y universal. La Democracia sin violencia ni sujeción es la revolución que marcará el inicio de un nuevo tiempo. La Paz como espada divisoria entre el ahora que ya es pasado, y el mañana que es ahora… es el NUNCA MÁS que debe escucharse en todas las plazas del mundo y debe hacerse razón y causa en todo Ser consciente de este planeta. O es eso…o es el Fin.

                                                                                                                                                                                                                               

Hablar de progresismo manteniéndose en los márgenes de un statu quo obsoleto y moribundo, es una paradoja triste y absurda. Es anacrónico el anarquista que pretende cambiar el mundo a bombazos, como a fines del siglo diecinueve y mediados del veinte; es anacrónico un supuesto ‘socialismo del siglo 21’ con demasiada hediondez a viejo socialismo de Estado; es anacrónica la violencia de Estado que todo lo quiere solucionar con agua pestilente, gases y bastonazos…como lo es esa estúpida pseudo-guerrilla de algunos jóvenes  demasiado enojados con la vida que les ha tocado; es anacrónica la iglesia cristiana toda con sus prédicas repetitivas y su clientelismo político, como lo es aún más la forma religiosa que esclaviza a sus mujeres y encasilla a sus niños; es un anacronismo irritante el sistema de información y el control sobre los medios que sostienen a raja tabla algunos entes monopólicos; es otro anacronismo ofensivo e insoportable el sostener los Estados sobre la fuerza militar y su capacidad tecnológica para enfrentar la eventualidad de una guerra: hay que desechar la mentalidad de la guerra, trabajar por la Paz y el desarme…es urgente implementar la base cultural de la Paz en esta generación, pues si no comenzamos hoy no tendremos paz mañana.

Los Hombres tenemos Derechos Espirituales: sostener nuestra Fe y nuestra Relación con Dios fuera de toda tutela institucional ligada a los intereses del Mundo, y ser respetados por nuestras creencias sin que por esto suframos persecución, discriminación o coacción de nuestra libertad. Ninguna institución religiosa puede ser más o superior a otra por sus ligámenes con el Estado, con grandes intereses económicos o círculos de poder; ni puede tener alguna iglesia la calidad de ‘Estado’ o ejercer influencia en los órganos del Estado y de la Economía. Cuando las instituciones religiosas imponen sus reglas, costumbres, cultura y rituales a una sociedad, o éstas hacen parte de la realidad política contingente, y poseen intereses en la economía… nos enfrentamos al anacronismo más espeluznante, pérfido y persistente en la raza humana: los Hombres jugando a ser dioses. Y cuando en un pueblo los Hombres juegan a ser dioses, la mayoría queda sepultada en el más feroz infierno.  Una Fe en Dios debe ser y permanecer libre de toda atadura condicionante en cuanto a los asuntos políticos y del Estado. Un Hombre de Fe en Dios jamás podría participar en una guerra, ni disparar un arma, matar a un hermano, o tener enemigos que son tan personas como él mismo.    

Los Derechos Espirituales deben estar unidos a los Derechos Humanos, pues el Humano sin Espiritualidad es un Ser vacío y sin derechos reales.

Cuando hace veinte años dejé Buenos Aires y no fui a Córdoba, y hallé muchas respuestas en las montañas del valle del Aconcagua, en realidad no sabía lo que haría. En estos veinte años he enseñado y ayudado a muchos  en base al I Ching, y he publicado un Tratado que nació en 1988 en Basilea y pude condensar  catorce años después.  Me fue encomendado abrir una Dispensación Cristica que revoluciona la idea religiosa del cristo de la cruz y coloca al Hombre ante un Cristo Vivo y Victorioso como nunca antes se había asumido.  He visto nacer y crecer a un hijo amadísimo que ha sido una fuente inagotable de enseñanzas y comprobaciones personales.  No sin dificultad logramos comprar unos miles de metros de terreno en el valle cerca de la Montaña con el objeto de construir allí una abadía y un lugar de recogimiento espiritual. He publicado otros libros, entre ellos uno de Reflexiones sobre el Hecho Cristico, y una traducción comentada del Taoteking del maestro LaoTsé. Sin embargo, al volver a Buenos Aires y asumir que se cerraba un período, sentí que nada o muy poco había logrado aún, porque además había adquirido un gran pesimismo con respecto a los Hombres y su real voluntad para conocer a un Dios Vivo que transforma la vida y revoluciona la visión…como morir en vida y vivir entre muertos… ¿Quién quiere eso para sí? Cuando Dios deja de ser religión y pasa a ser un  Dios presente, real, tangible en cada hecho de la existencia…inevitablemente el Hombre ve morir mucho de sí mismo, y es el primer testigo del nuevo ser que va naciendo. No digo que sea maravilloso, porque no lo es: es traumático si no hay entrega, confianza en Dios y voluntad para que tal cambio tan radical acontezca desde adentro. ¿Quién querrá pasar por esta dolorosa mutación? El Hombre desde lo humano nunca querrá transitar por este borde espiritual. ¿Bajamos los brazos y nos aislamos en un cerro? ¿Maldecimos a los Hombres que Dios llama ‘sus hijos’?¿ Hacemos de la espiritualidad una religión y caemos en el viejo infierno de la apostasía? Entonces es cuando se debe mirar a lo hermoso del humano: a su espíritu, al amor inocente que fue en su niñez, a su capacidad extraordinaria de causar cambios. Es ahí que surge otra fuerza de propósitos en mí: el Hombre debe reconocer un derecho esencial sin el cual estará encarcelado y ciego, y desde lo cual sí entenderá a Dios: el Derecho Espiritual.

Los Derechos Espirituales son una base democrática que libera al Humano de los esclavistas eclesiásticos, y en tal liberación el Hombre  no niega a Dios sino que va en Pos de un Dios que nunca ha vivido porque otros vivían en su reemplazo, usufructuando cuan  larva ambiciosa de la buena fe del creyente. Sin Derecho Espiritual no hay democracia real…ni verdadera Paz. Para que el Hombre entienda a Dios debe hallarse libre, y la libertad debe asentarse en un Derecho reconocido universalmente. Mientras la fe esté esclavizada por la religión no habrá Derecho a la Fe.

Quizás logremos liberar espiritualmente a diez, cincuenta, o tres personas, pero esa libertad chocará permanentemente con un sistema esencialmente anti democrático que no reconoce Derecho Espiritual alguno, sino que una raída y falaz ‘libertad religiosa’. Eso quiere decir que debemos seguir liberando almas y conciencias por medio de La Sabiduría y la Relación Personal con el Dios Vivo, pero paralelamente debemos luchar por el reconocimiento de los Derechos Espirituales que destrone el anacrónico privilegio de las religiones fundamentalistas y estatistas, y abra camino a una mentalidad distinta sobre el valor de la Fe en el Hombre, no cuan vicio de sometimiento e ignorancia, sino como fuente de grandeza, iluminación, inteligencia y progreso para todos.

No sé si tendré otros veinte años, más bien creo que no. Pero la calidad de este tiempo, no su extensión, es  lo que marcará la marcha que tuvo a Córdoba como  el lugar de inspiración que bufó esperanza en el sopor de la muerte y puso  fuerza nueva  a esta última trama de existencia.

Nunca conocemos lugares nuevos: siempre retornamos donde de algún modo pertenecemos.

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Written by Edición GF

junio 1, 2011 a 7:22 pm

Publicado en Uncategorized

7 comentarios

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  1. Querido Hermano:
    Gracias por tan profunda reflexion asentada en la Verdad, vivida y sufrida a veces. Y rflexionando a la vez su sincera disertacion entiendo que precisamente la falta de derechos espiritules es lo que refleja el caracter demoniaco de esta Tierra en este tiempo. Atrapando el Espiritu vivo y haciendolo sufrir hasta que se oscurezca por la culpa y la venganza, hasta que todos nos separemos, es impedir que el hombre sea puente del cielo y la tierra. Su trabajo infernal lo estan haciendo muy bien, pero nosotros, Hijos de la Luz con la conciencia despierta, aun en un sendero muy dificil debemos seguir como usted infatigables, como sembradores, rezando porque la cosecha de futuros mas hermosos crezca y transforme al mundo..
    No podemos desfallecer, porque esa semilla que damos contiene el reino nuevo.
    Mientras tanto, nos animamos los unos a los otros, y nos levantamos despues de cada caida. La Montaña esta siempre ante nosotros y nosotros elegimos: Progreso o Retroceso…
    Por la libertad del Espiritu,bendito hermano.

    mayantigo

    junio 1, 2011 at 10:11 pm

  2. Querido Hermano

    Gracias por sus palabras, gracias por esta verdad que estremece, gracias por hacernos retornar al origen.

    Carola Martínez

    junio 2, 2011 at 2:18 pm

  3. Hermano:
    Muchas Gracias Hermano por compartirnos siempre su Claridad, ante lo que Vive y ante lo que de Verdad inevitablemente morirá, porque en nuestra calidad material pasajera, hay veces en que olvidamos nuestra Calidad Espiritual Permanente y Eterna, y el hombre con derecho Espiritual, tiene derecho a la Vida que el mismo Cristo nos ha prometido, y que nos ha entregado cuan Salvación y Elevación según frutos desde el Espíritu que nos vive. Es admirable el Amor y la Misericordia que nos tiene Cristo ante nuestra soberbia Humana, sin duda que no es la misma forma que entiende por amor el Hombre de este mundo.
    Gracias por esta Oportunidad que el Cristo Vivo nos da, de ir en pos de nuestro Espíritu, de Pertenecer a El (Cristo Dios), y así, caminar bajo su guía Viva hacia el designio que Dios ha puesto en nuestro Espíritu, y por el cual seremos medidos después de nuestro paso por la muerte.
    Gracias Hermano, Muchas Gracias.
    Anibal Bautizado en Cristo.

    Anibal

    junio 3, 2011 at 12:03 am

  4. Han sido unas la las palabras que mas han calado en mi.
    Veo la esencia del guerrero espiritual, la esencia de que amar es permanecer.
    La coherencia de un espíritu que no olvida su humanidad, y que vence su condición humana hasta en su vejez.
    Comprendo que Amar es permanecer, y veo como mi hermano lucha sus propias batallas para nunca faltar al Amor.

    Dios es ley de amor, y siempre estará brillando para dar su amor, y porque nunca dejara de iluminar, nunca podrá ser derrotado.

    Lo saludo con respeto hermano. Toda visión errada que tenía es vencida con la luz y el espíritu de este testimonio que demuestra su coherencia y Amor por la sabiduría y por nuestro Salvador JesusCristo.

    En Cristo,

    Tomás

    Tomas

    junio 3, 2011 at 12:05 am

  5. Cuanta libertad en sus palabras hermano y cuan fuerte se siente el ímpetu de su espíritu que ama inmensamente al Dios que Es.
    Es verdad que la conciencia desata amarras, y es verdad que esas amarras son la visión que la cultura nos da. Esa cultura que nos amarra y no permite conocer al espíritu que habita en nosotros. El espíritu es libertad y la libertad se encuentra en nosotros mismos. Cuando asumamos esa verdad que vive en nosotros, la libertad será un hecho y la Paz será la visión natural de quienes viven libres del vaivén de este mundo y viven al unísono con lo divino.

    Sebastian

    junio 3, 2011 at 1:27 am

  6. Derecho espiritual, buena cosa. Es, o al menos debería ser, tan básico, tan obvio y tan natural, casi como respirar, que parece increíble que no exista en total plenitud.

    Rescato y comparto el declarar a los niños como patrimonio de amor de la humanidad, y lo hago extensivo al resto de la especie. Cuán distinto sería todo esto si pudiéramos acercarnos al Conócete a ti mismo, y pudiéramos intentar, por efecto lógico, el Ámate a ti mismo y poder así, casi como otro efecto, amar y cuidar a todo aquel que nos rodea, ya que por algo está cerca de nosotros.

    Leo y releo esto y recibo la visión de aquel niño que dejé por ahí alguna vez, casi sin darme cuenta, y que aparece de vez en cuando a pasarme la cuenta.

    Gracias por eso, gracias por este texto. Todo, o casi todo, interpreta muy bien por lo que estoy pasando.

    Roberto Arancibia

    junio 3, 2011 at 2:52 am

  7. Me parece una visión muy lúcida

    Carla Urra

    noviembre 20, 2012 at 11:52 pm


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