El Andariego

Blog personal de Ricardo Andreé

Educación de Calidad

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Educación de Calidad no habrá… sin Revolución Cultural

Las mastodónticas comisiones de estudio que armó en su momento el gobierno de la Sra. Bachelet justamente para llegar a una propuesta de fondo sobre la Educación de Calidad, finalmente nada cambiaron, y la marcha de los pingüinos que obligó a la constitución de la debacle intelectual que significó la escuálida rutina y el magro resultados de tales ‘comisiones´…finalmente se diluyó en el tiempo.

El Movimiento por la Educación de Calidad 2011 (MEC-11) es distinto en varios aspectos: es mucho más maduro en contenidos y menos ingenuo en sus formas, quizás menos romántico que los pingüinos, pero harto más concreto y realista. Cuenta con apoyo activo del cuerpo docente, incluyendo rectores universitarios, y ha establecido alianzas activas con franjas importantes de trabajadores.

La municipalización de las escuelas, el lucro en la educación, el mercadeo en las universidades, el pase gratis en la locomoción…el financiamiento  público en base a los excedentes del cobre… son aquellos puntos hoy agitados y conocidos. Sin embargo tales medidas, si se concretaran, no garantizan una Educación de Calidad: si acaso le quita la coraza y el cepo a un cuerpo educacional obsoleto y corroído. Puede ser un buen comienzo, una base de orden y voluntad para recién profundizar sobre la raíz  real de este tema.

No habrá Calidad en la Educación sin una Revolución Cultural, y una R.C no es un decreto del Ministerio de Educación o un acuerdo entre partidos; la R.C debe nacer de la necesidad y conciencia de la gente, de los estudiantes, del mundo docente, del universo creativo todo, de la población común que toma en sus manos el cambio de mentalidad que lo hunde en lo banal y lo convierte en muñeco del consumo.

Se produce una Revolución Cultural cuando una parte vital de la nación actúa, pone en acción, y  participa en FORMA CRÍTICA , sobre la estructura de pensamiento y de concepción común que nos tiene atrapado: cuando el pueblo se ríe de sí mismo y usa la sátira para mostrar lo feo y absurdo que somos así como estamos; cuando la masa abandona los noticieros de la tv. chilena por  malos, decadentes y un atentado a la inteligencia de la gente; cuando las telenovelas caen en desuso y la gente llena los teatros y los espectáculos de buena calidad; cuando el arte deja de ser elitista y se llenan los barrios de talleres de amplia gama creativa; cuando un pueblo vuelve a leer y aprecia el buen lenguaje; cuando se práctica el sentido democrático en el sistema educativo, y esto significa que no se apunta a un país de ingenieros y ricos fáciles, sino a un pueblo diverso que aprecia y paga el arte, la buena educación física masificada en los barrios, y potencia las áreas técnicas y de mano de obra especializada, y eleva la calidad profesional a las nuevas tecnologías y avances de la ciencia…y esto significa financiamiento del Estado y de capitales aliados para diversificar las especialidades con resultado de sueldos apreciables que incentivan este desarrollo en un campo laboral apto y preparado.

Porque una R.C debe transmutar la esencia del mercado: no destruir el mercado, sino colocarlo cuan campo de siembra posible y amplia en donde la diversidad de oficios y profesiones tienen cabida y expansión bajo el nuevo  concepto de que el mercado se coloca bajo gobierno de los intereses de la gente e instrumento para engrandecer a un país completo. Esto quiere decir que la R.C debe tocar a los empresarios: no se trata de eliminar al empresario o a la empresa, sino que el empresario cree riqueza a través del trabajo bajo la idea de la participación, del progreso de sus componentes y de la ganancia racional sin especulación. La especulación, la ganancia desmedida, las disposiciones draconianas que afectan a muchos para usufructo de pocos es la mentalidad que debe ser sepultada. La corrupción, el despilfarro, junto a la especulación, la sobre-explotación de los medios y el abuso para con  los trabajadores es lo que debe cambiar radicalmente. Y una Revolución Cultural debe involucrar a TODOS y no puede dirigirse contra OTROS: una R.C se coloca de punta en contra de modos, de ideas, de costumbres, de concepciones y prácticas nocivas; se rebela en contra de un sistema decadente que se sostiene sobre lo peor del ser humano: la esclavitud mental de muchos y el dominio y manipulación de pocos.  Y claro, quienes enriquecen sus arcas con esta putrefacción sí serán afectados; como los ‘creativos’ chatos que repiten la misma  parafernalita tontera de cada día; como también  los ‘docentes’ de escaso trazo formativo y de mala conducta académica; como los periodistas que pronuncian pésimo el idioma que les da de comer y explican una noticia con tal enredo que al final el auditor queda en el lado oscura de la luna; como los gerentes ingenieros que se pasean entre las Corporaciones y los cargos Públicos amasando millones en contubernios y estafas legalizadas…esos sí sentirían que la Revolución Cultural les afecta.

Pero hay aquí asuntos que sí una R.C debe tocar: que la salud no puede ser un negocio; que el Agua no puede estar en manos de privados; que las AFP sigan existiendo y especulando; que el Estado debe resguardar el  Eco Sistema por Constitución de la Nación; que se es país libre de energía nuclear; que las minorías indígenas deben ser compensadas por los robos y abusos del pasado y deben contar con instrumentos institucionales  de participación, como el Parlamento Indígena; que se debe levantar una Constitución de la Nación que represente estos cambios y estas proyecciones: una Constitución que mire a futuro y deje a las generaciones venideras una base segura de ser Nación. Una Constitución democrática del siglo 21, que establezca por fin la plena vigencia de los Derechos Humanos y de los Derechos Espirituales, y declare a los niños y niñas de este país ‘Patrimonio de amor de toda la Nación’ y establezca los Derechos de la Infancia por Carta Constitucional.

Una Revolución Cultural cambiará el actual Código de Justicia en sus diversas áreas y tópicos, y establecerá un principio ejecutable y sacro: que la Libertad es un derecho inalienable, y el Derecho es el rector de todo ejercicio de Libertad.  Y no habría R.C. sin el cuestionamiento  sin fronteras ni dobleces sobre el sistema carcelario, sea en su concepción de ‘castigo’ sea en su efecto perverso. Las causas sociales de la delincuencia son un aspecto, no todo, pero un punto trascendental de partida;  y eso significa prevención social que requiere Educación, Oportunidad, Formación y UN TIPO de BARRIO que evite el gueto  y favorezca el desarrollo zonal de la familia y la población (movilidad, servicios públicos, centros comerciales, áreas verdes, centros deportivos y culturales, escuelas). Sin cambio en los BARRIOS no habrá paz asegurada ni prevención posible. La R.C es también una Revolución en el diseño y la arquitectura de la ciudad y del Barrio. De igual manera: el sistema de reformación y educación de quién delinque debe poseer infraestructuras apartes, bajo el criterio de que el Ser Humano merece la oportunidad para cambiar y optar por su dignificación. Y esto no significa impunidad para el delincuente que rechaza todo sistema de reinserción y reforma, y reitera sus actos delincuenciales, por el contrario: el sistema carcelario debe estar dirigido únicamente al delincuente avezado, reiterativo y que rechaza toda reforma en su sistema de vida; aún así, la cárcel no debe ser ni una universidad del delito, ni un tormento o tortura para quienes la sufren. En todo, debe primar la Concepción de Justicia y del Derecho incluso en la vida carcelaria. Particular debe ser el trato a dos tipos de delincuentes: el abusador de mujeres, y el abusador de infantes. Ambos deben ser tratados en su patología, en su cultura aberrante y luego puestos bajo un sistema de seguridad con medios tecnológicos que le impidan acometer fechorías; en casos graves, debe existir un sistema carcelario del todo particular para estos casos.

El cómo se eligen los jueces de los Altos Tribunales y los requisitos de probidad que deben ser avaluados cada año por entes independientes y de forma pública; el cómo se elijen y se controlan a los fiscales; es todo el sistema Judicial que debe ser revisado, modernizado y democratizado. Debe crearse una Policía Judicial, liberando a las policías actuales de labores que los alejan de sus funcionen,  y Profesionalizar a la actual Gendarmería bajo el sistema de Policía Judicial que les permita una carrera funcionaria de alto nivel y de sueldos dignos. Todo esto exige una nueva mentalidad, otra cultura de la Justicia, del hacer justicia y vigilar el orden de la justicia.

La Reforma del Estado es parte determinante de esta Revolución Cultural: la mentalidad común espera que el ‘Estado’ haga lo que el ciudadano no hace:  como los padres esperan que la escuela corrija al hijo que ellos no educan; como los vecinos esperan que la basura les sea retirada y ellos no limpian o botan escombros en los caminos; como ante las emergencias nos sentamos a esperar a que llegue la ayuda…Un Cambio de mentalidad e idea sobre el Estado parte de la base de que ‘ESTADO SOMOS TODOS’ y que el Estado se basa en la organización, acción y mancomunidad de su gente, del pueblo; esto también significa que el pueblo debe tener fiscalización sobre el manejo del Estado, y que todo cargo público debe ser revocable, y que no se pueden ejercer cargos públicos junto a cargos privados, pues tal libertinaje es la cuna del monstruo de la corrupción. Esto quiere decir que por Constitución se debe establecer la figura del Referendo cuan herramienta de la gente para revocar cargos y leyes, o sancionar  proyectos que involucran a la Nación.

Mucho más quedaría por señalar, obviamente, pero la base que sustenta todo Cambio y Modernización se halla en la mentalidad, en las ideas, de la gente y sus costumbres. Son estas costumbres las que deben ser destronadas para abrir paso a los Cambios. Y es CULTURAL la Revolución necesaria porque pasa por las personas, sus valores, sus ideas, sus modos de verse a sí mismo, y su decisión de crecer y cambiar PORQUE el sistema todo, su nomenclatura, su estructura de ideas y costumbres, sus formas y su alma, se hayan caídas, derrumbadas y vacías.

Lo vivimos en todo campo: incluso en el terreno de la Espiritualidad, que es donde trabajamos quienes hemos puesto la Fe como razón de existencia y de hacer en este mundo: o un apego morboso y oportunista a la dictadura de las religiones institucionales, profundamente conservadoras y sustancialmente aniquiladoras del desarrollo espiritual real en el Hombre; o el aprovechamiento de la ignorancia de la gente que busca asirse a nuevos paragones de espiritualidad y caen en pequeñas ideas sectarias que al final los enclaustran y también aniquilan  la Libertad que Dios ha concedido al Hombre; o la politización de la religión hasta convertirla en razón de terror y fanatismo desquiciante y hermético.   El Derecho Espiritual es una propuesta de Revolución Cultural: porque concibe la Libertad del Hombre como  el derecho a desarrollarse y vivir en coherencia con su Fe sin la exigencia de una institucionalidad ligada a intereses políticos; aún más: el Derecho Espiritual del Hombre debe ser separado de la Libertad de expresión y libertad de organización religiosa… que deben existir,… pues NO todo Ser Humano puede o debe hallarse enmarcado en una religión, pero TODO SER HUMANO ES ESPIRITUAL POR ESENCIA. Este cambio de paradigma es lo que nos permitirá resguardar el Derecho Espiritual del individuo y separarlo de la libertad religiosa, que en muchos casos van unidas, pero cuya sustancia definitiva es el DERECHO ESPIRITUAL como parte del Derecho Individual; claro, bajo este prisma cae todo el sistema de religión única, de instituciones religiosas oficiales y de favoritismos religiosos y políticos ligados al Estado o el ejercicio  de religiones exclusivas en entes del Estado: como en la  Educación, las Fuerzas Armadas, etc.

Pero hay un PRINCIPIO que la Revolución Cultural debe establecer cuan pilar inquebrantable: la No- Violencia. La cultura de la violencia es amplia, profunda y bien difundida. Juegos virtuales, televisión, películas, narco-canciones, oda a los pandilleros;  sexualidad como agresión, posesión y juego erótico que denigra al Ser Humano;  incentivo al consumo de alcohol, la moda de fumar en la adolescencia, la droga como medio necesario para socializar;  la parafernalia que vacía la vida de quienes la siguen, las temáticas hueras y zonzas de la televisión…todo eso es violencia. Se violenta el sentido de la inteligencia humana, se rebaja violentamente la capacidad crítica de las personas, se modelan personas estúpidas y bajas en su estima;  se proyectan vidas consumistas o violentas por naturaleza de acuerdo a una deformación ‘cultural’ en donde  los bajos instintos son elevados a pseudo-virtud; la agresividad al lenguaje que justifica la deformación del idioma hasta hacerlo un ‘chilenismo’ o un ‘argentinismo’ o un ‘mexicanismo’ sin raíz idiomática sino una lengua paria que degenera el valor de un idioma rico, hermoso y que nos une como continente.

 La No –Violencia es recuperar lo bello, crear lo nuevo en forma enriquecedora y novedosa, y colocar la creatividad a la luz de la belleza, no de la fealdad, la deformación artificial  y el retroceso. Lo feo y oscuro, lo bajo y deforme es violento porque denigra el sentido de la belleza que debe hallarse en el corazón de la Creación. La belleza no es el modelo actual de belleza que también debe revolucionarse. La belleza es Lo Natural y es bello aquello que el Hombre crea sin violentar Lo Natural. Este tema, su discusión, debe hacer parte de la Revolución Cultural.

Toda violencia es estúpida, baja, inconducente y destructiva. La Revolución Cultural rechaza la violencia y pretende cambiar lo violento del actual sistema, pero no quiere destruir o aniquilar ‘el sistema’ sino que impregnarlo de Justicia y belleza, reformarlo hasta transformarlo,  aún si para lograr tal cometido algunos anquilosados miembros o deberán cambiar o deberán jubilarse: sea los amantes de la especulación, de los privilegios y el dominio mental…sea aquellos que insisten en la aplicación de modelos sociales ampliamente fracasados.

Educación de Calidad no será jamás una isla de perfección sin que previamente y al unísono todo el Estado cambie… y este pueblo tome en sus manos y conciencia lo malo y lo bueno de Sí Mismo.

Habrá Educación de Calidad cuando NUESTRA CALIDAD de personas y de pueblo, de Nación, entre en una irrefrenable Revolución Cultural.

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Written by Edición GF

junio 19, 2011 a 4:07 pm

Publicado en Uncategorized

Una respuesta

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  1. Gracias hermano, excelente aclaración y verdad para compartir, especialmente con mis colegas.
    Los que trabajamos en educación, y principalmente los profesores, nos encontramos sumergidos en este sistema cada dìa más errado y confuso, importante y urgente es tener esta mirada sobre el tema.
    Susana Miranda
    Consagrada Bajo Sacramento.

    Susana Miranda

    junio 22, 2011 at 12:56 am


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