El Andariego

Blog personal de Ricardo Andreé

Religión y Libertad de expresión: Moral y Ética.

with one comment


 

 

 

 

 

 

Los acontecimientos que remecen a los países de mayoría musulmana, debido a las mofas sobre el profeta Mahoma en los EEUU y en Francia, han colocado un tema de amplio debate que nos toca a todos; contenido que en Ecuador y en Argentina, por ejemplo, se encuentra en pleno desarrollo debido a leyes y normativas sobre publicidad y Medios de Comunicación. La libertad de expresión, como toda libertad, debe estar sujeta al Estado de Derecho. Es el Derecho el rector de la libertad puesta en acción. El Derecho no es un cúmulo de reglas y leyes, sino es en esencia un entretejido jurídico sostenido en la Ética y en la Moral.

La Moral, en su raíz y en su espíritu, es la jurisprudencia de la Conciencia en la persona, y de una sociedad. Por lo mismo, un régimen que ahoga la Conciencia,  y el crecimiento y progreso de ésta, es un sistema inmoral. El rol fundamental de la libertad consiste, precisamente, en que ésta es garantía de Conciencia, es decir, de: información, formación, capacitación, experimentación, toma de decisión, opción, conocimiento…y para asegurar esta nutrición es menester fijar un cuerpo jurídico de estricto Derecho que garantice este círculo ascendente.

La Ética en rigor es el ‘carácter’ de la Moral, es decir, la aplicación flexible, racional, de un juicio moral; es el ejercicio que en base a la Moral va en búsqueda de aplicaciones justas, y sentencias sabias, que den consistencia virtuosa a la acción del individuo o de la sociedad.

El respeto a  la ley, el cumplimiento de las normas, es Moral, en cuanto asegura no violar el derecho de otros. La Ética, por ende, no puede consistir solamente en ‘cumplir la ley’;  sino que la Ética es aquel razonamiento de Justicia y de Sabiduría que busca aplicar la ley en forma ecuánime, yendo al Espíritu de la Ley y no deteniéndose en su fría normativa. De la Ética nace ‘lo bueno’ o ‘lo malo’ de una aplicación o acción, decisión o planteo. Ese ‘juicio moral’ es Ético.

La libertad religiosa implica, necesariamente, un ‘juicio moral’: que toda religión en su expresión y acción respete el Cuerpo Jurídico de una nación, y no dañe la libertad de sus miembros, ni imponga trabas al desarrollo de la Conciencia de los individuos. Es decir: que sea una ‘buena religión’, o una ‘religión de bien’.  Y la libertad religiosa se garantiza con la separación real entre el Estado y la Religión. El único modo en que el Estado de Derecho pueda funcionar ante y en una masa religiosa y sus Instituciones,  es garantizando esta separación real entre el Estado y la Religión.

La constitución de Estados Teocráticos, o de Estados dependientes de la Religión Oficial, o la existencia de Cuerpos Jurídicos basados en dogmas y reglas de fe religiosa… no pueden ser categorizados de ‘democráticos’.  La democracia es el sistema en donde el Estado de Derecho y las Libertades Fundamentales se verifican y aplican desde la cabeza del Estado a los pies del pueblo simple y cotidiano. Cuando esta esencia se corrompe en el Estado, se produce un quiebre institucional irremediable. Cuando el pueblo de a pie carece de prácticas de participación concreta y específicas en su territorio y no participa en el tejido Jurídico y legislativo, sino que lo sufre, entonces la democracia se formaliza y deja de ser real. Cuando los estamentos económicos y financieros imponen ‘abundancia’ y ‘carencia’ a según de sus ganancias y beneficios, y millones de seres humanos deben ‘pagar’ los despilfarros de un selecto grupo de poder…es ahí cuando el Estado de Derecho cae de su sostén moral,  y se pierde todo sustento ético. Lo mismo sucede entonces cuando el Estado responde a cánones religiosos-institucionales, o normas religiosas de un Credo determinado, o impone rituales de una Religión en las costumbres del Estado: se desvirtúa el rol democrático del Estado y se discrimina a parte de la población que no confiesa ni profesa la fe ligada al Estado.

El Derecho a Expresión y la Libertad de Información no escapan a este raciocinio: el debate en Argentina y en Ecuador sobre la Ética de los grandes Medios, algunos de ellos de carácter monopólico, ha sido puesto por los Medios criticados como un ‘atentado en contra de la libertad…’ Cuestión que es negada por los partidarios de Correa y de Cristina Fernández, quienes alegan que los Medios predominantes han violado el espíritu de la Libertad y el Derecho al mentir, y negar Derecho a Réplica pertrechados en el estricto cumplimiento a las normas, saltándose la Ética y la esencia democrática que debiera aplicarse en el cumplimiento de la ley.

Cuando se publica una caricatura de Mahoma en Francia, en medio de los tumultos en los países musulmanes, y ésta acción se justifica bajo la libertad de expresión, entonces estamos ante una discusión Moral. Porque si se ejerce una libertad que tendrá como efecto el mal y la muerte de otros, la ofensa a la fe de muchos, y ocasionará conflictos graves e impredecibles… entonces el uso de esa libertad es un abuso, es inmoral y carece de todo desarrollo ético.

El Derecho a la Crítica es algo sustancialmente diferente al ‘derecho a la burla’. Ni la película, ni la caricatura que han ocasionado la debacle, que obviamente posee razones más de fondo, y que han salido de su estado latente gatilladas por estas mofas, son en realidad ‘críticas’ y menos se trata de ‘arte’. Aquí hay una clara intencionalidad de ofensa, y existe una base discriminatoria, con intención de dañar, que menosprecia y desprecia, e insta a ´la guerra de civilizaciones’ con el claro propósito de fomentar violencia. Y esto se comprende mejor en el contexto de la crisis económica, en medio de la cual, según nos enseña la historia, siempre se busca chivos expiatorios en minorías raciales, religiosas o en otras zonas del mundo tildadas de’ inferiores’  y por ende ‘ aptos para ser esclavizados’.

La amalgama Estado-Religión que existe en todo el Oriente Medio, incluyendo a Israel,  y la arraigada concepción de la política soldada como lanza única a los dogma religiosos conlleva a que hablar de democracia en esa zona del Mundo es una quimera, demagogia,  y una falsedad sostenida por  y para conveniencia política de los Estados involucrados en la guerra del Petróleo.

Todo el sistema de Derecho, Internacional y nacional, cae en  trizas y pedazos  cuando las fuerzas militares de la Otan y los EEUU invaden Irak, Afganistán, Libia, y apoyan el terrorismo en Siria, y defienden los abusos sistemáticos de Israel en contra de la diezmada poblacional palestina. Nada es creíble en cuanto a ecuanimidad y justicia cuando se dejan morir a miles en África, porque no está en el juego geo-político de las grandes potencias, o se justifica el terror y los bombazos si éstos van en contra de ‘los enemigos de la democracia occidental’. El ‘Derecho Internacional’ es justamente ‘Derecho’ porque se supone que garantiza a todo el mundo la misma libertad y el mismo derecho; un ‘Derecho Internacional’ que permite invasiones y fomenta guerras civiles…es una mentira internacional que siempre va en desmedro de los países y naciones más débiles.

Si alguien tenía dudas sobre la íntima relación binominal entre Religión y Política…pues debiera disiparlas con la sola observación de los hechos, y dándose cuenta que este dato es histórico, cambiante- en cuanto forma y correlación – pero sostenido en el tiempo y verificable en la historia.

Esta realidad no nos garantiza un futuro de Paz. Y esto es lo más grave del asunto. No hay Paz hoy, y no habrá Paz mañana. Y hablar de paz porque no hay guerras en acción es una ilusión que sirve para distraer  incautos. La paz de la no-guerra es en realidad la tregua entre dos momentos de guerra manifiesta. La violencia es una constante que vive en la ofensa escrita, en la negación del Derecho a Réplica del ofendido, o la aplicación manipulada del mismo derecho para que la réplica no tenga la misma resonancia que la ofensa; la violencia es contraria a la Ética;  y en todo abuso y tergiversación de la ley, o muerte del Espíritu de la Ley, no hay Ética porque hay inmoralidad.

En lugar de defenderse a sí mismo, el gobierno de Obama, por voz de la sra. Clinton, ¿Por qué no ofrece a los musulmanes realizar una película que defienda a su profeta,  y se compromete a pasar la misma por la  vía que fue mostrada la ofensa? ¿Por qué el periódico que publica la caricatura que denigra la fe de los musulmanes no ofrece el mismo espacio para una imagen que limpie la burla publicada? No lo hacen porque la ‘ley no lo contempla así’. Este es el punto entre el apego al estricto cumplimiento de la ley… y la Ética en la aplicación moral de la ley. ¿Qué argumento escuchamos cuando hubo publicaciones ofensivas del Papa? ¿No son estas razones morales plenamente válidas para las ofensas en contra de la fe de los musulmanes?

El Derecho, La Libertad, la Justicia…la Paz… son valores que nosotros, personas en el Camino Espiritual, –  que hemos separado a Dios de las Religiones Institucionales mundanas, y reivindicamos nuestro Derecho a ejercer nuestra Fe al margen de los poderes de este Mundo – no solamente defendemos, sino que practicamos en cada espacio de nuestra existencia. Seríamos hipócritas e iguales al mal que queremos superar si también nosotros cayéramos en relativismos sectario de la política contingente, de la interpretación leguleya, o de la práctica de secta que toda religión, grande o pequeña, implementa para propia sobre vivencia y predominancia.

La Moral de aquella persona que opta por la Coherencia radical según su Camino Espiritual, contiene un carácter Ético de profundas implicaciones y de efectos que el Mundo y el mundano califican de ‘extraños’, ‘raros’ y ‘ajenos’…porque el Bien y la Jurisprudencia de la Conciencia, en un mundo Cainita, es algo muy ‘raro’, ‘extraño’ y ‘ajeno’…siendo la violencia, el arribismo, el consumismo, la mentira y la triquiñuela legal, lo perverso y lo corrupto, aquello que resulta normal, aceptable y políticamente correcto…. en un Mundo que definitivamente ha perdido el buen rumbo…si alguna vez lo tuvo.

Anuncios

Written by Edición GF

septiembre 23, 2012 a 2:51 pm

Publicado en Uncategorized

Una respuesta

Subscribe to comments with RSS.

  1. En el lado contrario tendríamos el estado moderno donde se separan los poderes, legislativo, ejecutivo y judicial, y donde la sociedad es diversa y la movilidad social en mayor o menor medida existe. Dentro de la esta pluralidad existen unos criterios morales comunes que el individuo mediante su participación traslada a los distintos poderes ya sea a través de sus representantes (elecciones legislativas) o de su voto directo (referéndum) . También existen unos principios ideológicos en los que se basa el estado para desarrollar su carácter. Estos ya definidos son la libertad la igualdad, la solidaridad y la seguridad. Hay otros criterios que no son comunes pero participados por minorías que también tienen cabida en estado de derecho como tal.

    dieta

    octubre 23, 2012 at 11:40 am


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: